Green Illusions:
The Dirty Secrets of Clean
Energy
and the Future of
Environmentalism
dice que los materiales y el consumo de energía de
los eléctricos los haría contaminantes a largo plazo.
El libro Green Illusions: The Dirty
Secrets of Clean Energy and the Future of Environmentalism (Ilusiones Verdes:
Los Sucios Secretos de la Energía Limpia y el futuro del Medio Ambiente) del
investigador Ozzie Zehner, especialista en ingeniería de la automoción y su
impacto sobre el medio ambiente, asegura que los materiales para hacerlos
ligeros, los elementos raros para las pilas de combustible y el consumo que
tienen los podría hacer mucho más contaminantes y perjudiciales que un carro
con motor de combustión interna.
Según Zehner, para la obtención del
cobre, el aluminio y las tierras raras se requiere una enorme inversión y costo
ambiental que no se llega a compensar durante la vida útil del carro. A esto le
suma que las tecnologías y desarrollos para hacer baterías más eficientes y
livianas y los componentes eléctricos son cada día más costosos y con
dificultad van a poder ser masificados. Por último, dice que los carros
eléctricos demandan mucha más energía para su movilización en proporción con
los propulsados por gasolina o diésel y, si se le suma a esto el valor de los
recursos renovables, el sobrecosto final es enorme. Sin embargo, esta visión es
un poco apocalíptica porque en ningún momento la industria se ha planteado el
reemplazo de todos los vehículos de combustión interna por los eléctricos, ya
que creemos este fue el parámetro del que partió el investigador en su libro. De
hecho, recientemente las marcas están trabajando en una tendencia más universal
y menos costosa, motores pequeños, eficientes, de mecánica finísima, buen
torque y reducidas emisiones.
En materia de carros eléctricos,
aunque es cierta la teoría del señor Zehner (y si no hay que ver los precios
del litio, la fibra de carbono y el coltan) hay que tener en cuenta que este
tipo de movilizaciones va a se utilizada en zonas específicas y los proyectos
más exitosos hasta el momento son los que contemplan toda la cadena, es decir,
vehículos compactos y livianos, puntos de recarga, disponibilidad de la
energía, subsidios para los autos y sistemas de doble vía, con los que al final
de los recorridos, la energía sobrante se pueda devolver al sistema a través de
la línea doméstica. Es decir, de nuevo la optimización al máximo.
En el largo plazo se espera una
convivencia de todos los tipos de motorización al revés de un final radical
para unos u otros. Es decir, dónde se requieran motores grandes de combustión,
los habrá, quienes requieran un motor más eficiente y pequeño o un híbrido, o
un eléctrico o cualquier otro tipo de propulsión (hidrógeno o aire comprimido),
podrá tener acceso a estos.
Las alternativas suplirán las necesidades que se
requieran, eso sin contar que también las legislaciones gubernamentales
ayudarán a estructurar los mapas y los usos del carro para el mañana.