Frank Pearl, ministro de Ambiente, también habla de nuevo sistema de multas
Endurecerán penas para delitos ambientales
Por: Pablo Correa / Carolina Gutiérrez Torres
Para combatir la minería ilegal y las firmas legales que no reportan todos los pozos, un equipo jurídico trabaja para introducir modificaciones al Código Penal.
El ministro de Ambiente, Frank Pearl. / Archivo
Si Frank Pearl pensó en algún momento que al aceptar el Ministerio de Ambiente tendría menos conflictos que resolver que como alto comisionado para la Paz y la Reintegración —su cargo anterior—, rápidamente debió desengañarse. Con una locomotora minera que comienza a acelerar, los problemas ambientales se han multiplicado.
De las decisiones que tome el Gobierno en los próximos meses, en temas tan sensibles como el nuevo Código Minero, depende la senda de desarrollo que siga el país: un modelo extractivista que privilegie los negocios tradicionales o un modelo sostenible. Esto es lo que dice el ministro.
Explíquenos cómo es el diálogo y la planificación entre ustedes y el Ministerio de Minas.
Cuando el presidente nos nombró a Mauricio Cárdenas y a mí, lo hizo casi al tiempo. Tenemos la ventaja de ser amigos y compañeros de universidad. Nos entendemos bien y tenemos una filosofía de trabajo en equipo. El compromiso que hicimos es que aquí hay un solo gobierno con una sola posición. Como son temas tan complejos, nos reunimos a puerta cerrada y definimos una sola posición.
¿Qué esquemas están usando para valorar el capital natural frente a los recursos mineros?
Los esquemas que había eran muy precarios. Se recibía un estudio de impacto ambiental y se exigía una compensación en términos de biomasa. Por ejemplo, una empresa minera podía operar durante veinte años y únicamente compensaba sembrando árboles durante los últimos tres años de la operación. Estamos trabajando sobre un nuevo manual de compensaciones. Se va a exigir una compensación integral en la misma región donde se dé la explotación o la actividad económica, y por un período de tiempo igual o mayor al de esa actividad.
¿Y las multas?
Estamos revisando eso. Tiene que haber proporcionalidad entre el daño y la pena. Hay compañías grandes que están pagando las penas con la caja menor de los campamentos. Ya tenemos un nuevo sistema de multas. Es probable que una multa que hoy vale 10 millones de pesos llegue a costar 10 millones de dólares.
¿Cuál es la proporción de minería legal, ilegal tradicional e ilegal armada en el país?
No tengo esas cifras, pero estamos trabajando con un grupo de abogados para introducir unas modificaciones en el Código Penal para redefinir la ilegalidad. La ilegalidad se entiende como mineros artesanales —esos tenemos que apoyarlos— y minería de grupos armados —que debemos combatir—. Pero hay otra, que es de compañías legamente establecidas que hoy no reportan todos los pozos, no reportan todos los vertimientos o todas las obras de infraestructura. Eso también es ilegalidad. Vamos a hacer modificaciones para que haya una serie de delitos ambientales que no sean excarcelables.
¿Por qué es más fácil conseguir una licencia para las nuevas empresas y no para los que llevan años haciendo minería artesanal?
Probablemente porque no tienen planes de manejo ambiental. En eso tenemos que ser mas inteligentes. No todo el mundo tiene la capacidad de cumplir los mismos estándares. Cuando uno pone estándares imposibles para muchos, como los mineros artesanales, lo que hace es mantenerlos en la ilegalidad. Tenemos que apoyarlos para que se formalicen, se asocien, hagan parte de la cadena de valor. Cuando el negocio gana escala, puede invertir en su comunidad y en el medio ambiente.
¿Es cierto que en el Minminas hay una puerta abierta para legalizar minería artesanal por la que se está colando minería ilegal armada?
La agenda de legalizar a los ilegales es la misma nuestra. Queremos que ganen escala. Si se están colando unos que no son eso es grave, pero no es una agenda del Minminas.
¿Cual es el mayor conflicto que tienen como gobierno con los mineros?
Hoy lo que sucede es que la minería criminal está utilizando a los mineros artesanales como escudo para impedir las acciones de gobiernos.
¿Es cierto que el Gobierno quiere poner en cuarentena al Amazonas para que no se haga explotación minera?
En el departamento del Amazonas ya está y en la región amazónicas, en algunas zonas. Ahorita estamos trabajando en un documento Conpes para la Amazonia y la altillanura, para ponernos de acuerdo como gobierno. La decisión que hay que tomar aquí es cuál es el mejor uso del territorio.
¿Ya tiene un borrador del Código de Minas? ¿Está de acuerdo?
Ya lo leímos y tenemos algunas observaciones. El acuerdo que hicimos con Mauricio Cárdenas y con Juan Camilo Restrepo (minagricultura) es este: no vamos a tener una versión que se presente al Congreso y dos ministerios tratando de impulsar cambios por detrás. Vamos a tener una única versión que es la visión del Gobierno.
¿Cuáles son las mayores diferencias?
Temas gruesos. Pero por la forma como estamos trabajando no me quiero adelantar. Podrían pensar que quiero ganar los debates en los medios.
¿Qué tantas presiones tiene con la locomotora minera?
Esa presión es de todos los días. Y viene de muchas formas. Eso es normal. Por el trabajo que hacemos es imposible dejar contentos a todos. Hay personas que piensan que hay que conservar todo y otras que piensan que la actividad económica va a cualquier costo. Con cualquier decisión ambos quedan descontentos y se unen para invalidar al Ministerio. El mundo está lleno de plata, lo que es escaso son los recursos naturales.
¿Desde que es ministro como cambió su sensibilidad ambiental?
Creo que no mucho. Siempre he sido sensible con los temas ambientales. No soy un ambientalista claramente, pero creo que esto es un tema económico, entendido en el sentido amplio de la economía: economía ambiental, economía tradicional y economía del comportamiento. Así lo estoy viendo. Como una mezcla de esas tres cosas.