Reciclaje
Crean empresa de
transformación de residuos orgánicos en Bogotá
Además de su actividad comercial, tienen previsto montar un restaurante comunitario.
Por: Elespectador.com
A través del Instituto para la Economía Social- IPES, 43 recuperadores ambientales de las Plazas Distritales
de Mercado y Corabastos, apoyados por el Alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, pusieron en marcha su
empresa de emprendimiento ambiental con el fin de disminuir el volumen de
residuos orgánicos que llegan al Relleno Sanitario Doña Juana y transformarlos
para su aprovechamiento industrial.
Las cáscaras de legumbres,
vegetales, tubérculos y alimentos magullados, entre otros, son deshidratados,
procesados y comercializados para uso industrial.
“Siempre hemos pensado que este
negocio es rentable, pues diariamente en las plazas de mercado se botan
residuos que se pueden aprovechar para obtener ingresos, pero no teníamos la
asesoría para hacer de esta idea una empresa”, señaló Sandra Milena Bernal,
madre cabeza de hogar, quien lleva 12 años como recicladora.
La Corporación de Recuperadores de
Corabastos y Plazas Distritales de Mercado – CORPLAZAS, fue creada hace 4 meses
con el apoyo del IPES, y actualmente varios de los emprendedores ambientales
iniciaron su proceso de formación técnica y complementaria, tecnologías
de la información y asesoría permanente en gestión de crédito y fortalecimiento
empresarial, brindados por la entidad.
Además, cuentan con el
acompañamiento de profesionales que brindan asesoría en la selección,
clasificación, procesamiento y adecuación de la materia prima.
Este proyecto hace parte del
programa Basura Cero, cuyo objetivo es lograr que los residuos sólidos no
sean enterrados o incinerados, sino aprovechados y devueltos al ciclo
productivo en un 100%.
Según datos publicados por la
Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos –UAESP-, al relleno
Sanitario Doña Juana llegan aproximadamente 6.000 toneladas de residuos
diarios, de los cuales el 65% (3.900 ton/día) son orgánicos potencialmente
aprovechables. De esta cantidad, solo el 6% es utilizado para elaboración de
abono orgánico y lombricultura. El restante, genera daño ambiental por el
exceso de líquidos nocivos, los cuales facilitan la proliferación de plagas y
roedores.
Además de su actividad comercial,
tienen previsto montar un restaurante comunitario (son muchos los alimentos en
buen estado que se botan a la basura) y adelantar una campaña de
sensibilización en las bodegas de Corabastos para separar los residuos
orgánicos y contribuir en la minimización del impacto ambiental de ese lugar.
“Buscamos fortalecer a los recuperadores
ambientales, cambiando la cultura de extraer, consumir y descartar, por una
cultura de emprendimiento y aprovechamiento basada en la separación en la
fuente, la reutilización, la reparación y el reciclaje”; afirmó Jorge Pulecio,
director del IPES.
Por: Elespectador.com
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